I Certamen de Poesía en Panocho

Las enquivocaciones de Dios
La urtima licera
Chíera er Señor que plorara
La matanza er cochino
La Birlocha
Mi agüelo y los busanos de sea
Hace muchos años
Las enquivocaciones de Dios
Quintillas una miaja inreverentes, que pa ná chisiá yo que jueran tomas como una farta e rispeto a Dios Nuestro Señor.
He ascribio esta puesía poique estoy seguro e que Dios, si tuviá que golver a criar er mundo, sabiendo lu que sabe, se lo pensaría dos feces y, ar final, pos a lo mejor se estaba chieto y...
 
  Dimpués d'hacer Dios er cielo
cabibajo y contrario
jué presa der desconsuelo,
pos no jartaba su anhelo
aquello qu'había criao.
Y la mar con sus pescaos
chicos, jrandes, regulares,
lisos y mu escamaos,
que nadan esturriaos
en bandás, solos u a pares.
Y, como tos ya sabemos
jizo Dios a la mujer.
Por ella, a la lus venemos
y'a ella to er ser que semos
tenemos qu'agraecer.
 
 
  Recapacitó ensiguía
que tenía que criar
argo nuevo, pos sabía
que siendo "Amor" no podía
estar sin argo qu'amar.
Pos tabía naíca d'esto
halago y taína le dio,
y'al inten se puso presto
hacer al hombre, y'en esto
tamién Dios s'enquivocó.
Manque mu pronto escubrió
que se gorvió a enquivocar
y'enseguía s'arrepintió:
Pos ende que la crió
ni Él, ha gorvió a descansar.
 
  Jizo la Tierra, las flores,
los alimales, er viento,
los llampos con sus fulgores,
los llosco y los arbores,
los astros y'er firmamento.
El hombre se l'aburría
y'Él, d'esfisarlo tamién,
y piensó qu'hacer tenía
a la mujer, que sería
arma y loria del Edén.
Y pos chió salvar mi honor,
si anguno a mal se lo toma,
le suprico por favor
-pos tó es fruto del humor-
que me perdone la groma.
 
  José García RabadánInicio


La urtima licera
  Antiyer por la mañana
cuando er día espuntaba,
me juí sendiquia p'adelante
con mi perro y con mi manta
si saber ni tasichera
pa onde m'encaminaba.
Queriba que mis ojos
la güerta miraran
cuasi...por urtima ves
antes que la mataran.

Vide con pesaumbre
toiquia esa estrá
qu'ace sin sesera
la mente humana.

Las sendas que pisaba
no eran esas d'antaño
qu'er güertano aciba
con sus arpargatas.
Abora, aquellos carriles
sembraos d'ababoles
y tamién d'alabega,
er cemento puñeflero
ahogó su semblanza.
Las ciecas... que lastima,
abora son artopistas
por ande los aurtos pasan,
flechaos como dimonios
pisando tó los cañares
qu'estan enterraos por abajo
con sus liceras y cañas.
Er bancar onde enantes
había planta una barraca
con su parrar en la puerta
y toa arrodeá d'arfarfa;
abora arrodeá de piedra
como si juá una muralla,
adentro paece ser
que vide plantá una casa
  a mó d'esos palacios
d'er surta de l'arabia,
yen la puerta unos perros,
más jrandes que vacas,
que paicen te cheren
comer si por la puerta pasas.

Y'ansina sin saber
ni tan sichera qu'ehacer,
ecidí dar una regüerta
y gorverme d'enseguía
erecho pa mi barraca,
compinjío er corazón
y chillando con toas mis ganas

¡Que s'astá muriendo!
eciba ejalillao con ansia.
Pero... nadie, nadie
enaquer rincón güertano
mi vos l'ascuchaba.

La Rizá

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Concurso Infantil de Poesía en Panocho. Edad 14/15 años.
Chíera er Señor que plorara
 Chiere c'abaje pábajo
solo en efisarlo ya no pueo
las tripas me s'acen nuos
y asta pierdo yo el risuello.
De ver que paice una era
er roalico d'el güerto.
Y cuando efiso yo p'abajo
ar fondo q'esta la higuera,
con ese ternor que tenia
toiquia llena brevas,
y er roal c'abía ar lao
con toica la cosecha.
Ves como teno yo razón
pá no tener gana verla,
que mas que la güerta e Murcia
paice mas bien la serva,
por eso te digo Juse,
aspera un poquico aspera.
 
  La senda esta llena piedras
de polgo y de maleza.
Los arboles medios secos
la tierra esta llena crietas,
la cieca llena chinarro
de botellas y latas viejas.
Tu plantabas los tomates,
crillas y berenjenas
y'alli tu t'entretenias segando
llerva p'alas cherras.
Y yo m'arremangaba er zagalejo
pa coger tanta grandeza.
A ver si chisiera er Señor
de q'este año plorara
poique si plorara este invierno
y viniera la cieca llena
con er agua en er brazal,
la tierra dará cosecha.
 
 Por eso la voy a espichar
no ves que no paice el güerto,
pos yo ya teno tiricia
tristeza y sentimiento
y ati te veo tan chuchurrio
que hasta paice que t'as muerto.
Y nos volvíamos a la casa
mu contentos y'acios yesca
tu arreglabas los alimales
yo me ponía a hacer la cena
pá que acenaran los zagales
a la güerta de la escuela.
Los limones y naranjas
nos darán mucha riqueza
y podremos chuparnos los déos
la presonas de la güerta,
haciendo nuestra conserva
de tomates, malacatones y cigüelas
entonces podre reír,
sino espichare de pena.
 
 Mirian Balsalobre GarcíaInicio




Concurso Infantil de Poesía en Panocho. Edad 12/13 años.
La matanza er cochino
 El día de la matanza
es un día muncho especial
poique se arrejunta toa la familia
pa poerlo cilebrar.
Lo primero q'esfisan tos
son las morcillas esas tan güenas
pa restregarlas en er piazo pan
y aluego llenar la tripaera.
Si el amo er cochino ve
argún zagal rondando la magra frita
lo agarra del pescuezo y le rompe
l'artesa en las costillas.
 
 Cuando allega el momento
las mozas tien preparás
las tripas, las cebollas
las especias y hista la sal.
Las pezuñas y los pellejos
es lo urtimo que disaparece
poique tien poca mollaera
y los comientes no los prifieren.
Y asín tremina la matanza
corgando longanacias, sarchichas y jamones
guardando la manteca en orzas
pa aluego en la casa darse güenos atracones.
.
 
 Bien trempanico comencipia
su trebajo el matachín
pa que en la hora e la jamancia
en la lumbre to puea estar allí.
To esto va remojao
con un güen chato de vino
que si no tié er dueño en su casa
se lo trae d'anca er fecino.
  
 
 
José Hernández Muñoz

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Concurso Infantil de Poesía en Panocho. Edad 10/11 años.
La Birlocha
 Como soy zagaliquio
De la era esta moerna
No antiendo las palabricas
Qu'está iciendo mi agüela,
Ice cosas tan ifíciles
Que no hay quien la entienda.
Como la prove está vieja
Ya nacío allá en la güerta,
Sabe muchas retailas,
Cuentos y tamien leyendas;
Y ar verme la provetiquia
Encomienda con su platiquera
Y yo me queo embobao
Sin saber ni una jelepa.
Antiyer sin ir más lenjos
Cuando truje mi cometa,
Ella dijo que era birlocha
¡Y se queó tan refresca!
Eciba que, cuando era pequeña
La subía por los vientos
Volándola en mita e la era
Y la haciba con papeles
De los que se poniban
Encimiquia e la leja;
Tamien... que la pegaba
Con la masa e gacheta
Que la haciba su maere
Con harina y un poco de agua
De la que pasaba por la cieca.
¡Agüela, por amor e Dios!
Enséñeme esas palabrejas
Que también chero ser güertano
Y saber cosas y costumbres
Que se eciban cuando osté era pequeña.
 
 
 Jesús Ballesta MurciaInicio










Mi agüelo y los busanos de sea
 Yo soy un zagaliquio
nacío en este tiempo,
y no entiendo las cosas
que me ice mi agüelo.
Cuando el era pequeñico
en su güerta tenía una morera,
que era la comía
de los busanos de sea.
No podían tener
ni frío ni calor,
por eso se guardaban
de las corrientes y er sol.
Si anguno se ponía mona
pa una orilla se separtaba
y se ponía pajizo
y enseguia la espichaba
Pero eso casi nunca
anca mi agüelo pasaba
poique su paire muy bien
a los busanos cudiaba.
Los busanos cuatro veces
duermen en toa su vida,
y mudaban er pillejo
y de esa forma crecían.
Cuando habían cambeao er pillejo
y se habían hecho grandotes,
levantaban la caeza
poique estaban hilaores.
Y se les ponían las bojas
queran unas matas secas,
ande hacían sus capillos
que relucían como perlas,
Se recogían los capillos
en sacos u en seras,
y se llevaban a venderlos
a la frábica la sea.
Así, el paire de mi agüelo,
arrecogía munchas perras,
y servía pa comprarle
a los crios camisetas;
y pagar to lo fiao
cabía comprao en las tiendas.
Yo abora tos los años
tengo busanos de sea,
poique al lao de mi casa
tengo una morera.
 
 José Antonio García Romero (10 años)Inicio


Concurso Infantil de Poesía en Panocho (Edad 8/9 años)
Hace muchos años
A mi me cuenta mi agüela
como vivían hace años
dice que no habían muñecos
y los c'abian eran de barro.

Que cambiaban los hileros
por apargates y trapos
apargates chuchurrios
q'estaban ya pá tirarlos.

Que ya se habían parió
porque eran de lona y esparto
que los cambiaba este hombre
por jubetes y platos.

Era un hombre viejo
y que venia de ajuera
con un carretón cargao
que paicia la feria.

Er hombre llegaba chillando
venga mujeres c'allega er hilero
lo mesmo te doy un peine
una salten o un sombrero.
Hay que tirar tó lo roto
y ponerlo toico nuevo.

Traía remolinos, pipas, cromos y carteras
queran bolsas de trapo
que sirvian pá la escuela
allí llevaban los zagales
goma, lápiz y libretas
y tamien arzaban toica sus pertertencias.

Pero er seguía chillando
mujeres a llegao er hilero
no chereis colonia
no chereis cinta pa'l pelo
mira que ista dentro de dos meses
ya no vorvere a este pueblo.
Vamos zagales tirarse ar suelo
y romper las camisas
que se las lleve er trapero,
que yo os daré a cambio
pipas, rogalicia y caramelos.

Y yo le igo a mi agüela
que me cuente estas cosas
c'ademas de divertirme
me parecen mu graciosas.

Lo mesmo le igo a los zagales
q'esto no tie c'orvidarse
c'ablen mucho con su agüela
pá que le cuenten lo de antes.





 
Marta Balsalobre GarcíaInicio